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miércoles, 31 de octubre de 2012

Respuesta y salida.


Hoy he madrugado después de muchos meses, tenía que echarle una mano a un amigo y era lo que tocaba. Me he sentido bien, con ganas, no sentí ninguna ansiedad ni tuve deseos irrefrenables de volver a casa y meterme en la cama, tapándome la cabeza. Eso significa que si llegado el caso de tener que hacerlo diariamente, como antes, para ir a trabajar, podre hacerlo. Yo no estaba tan seguro, como no lo estoy de muchas cosas que antes daba por sentadas y ahora son una incógnita.

En la última visita a la Doctora, me hicieron unos test de memoria que salieron perfectos, esto es que no la he perdido aunque yo sienta que un poco sí, pero me dicen que es normal y que cada fase te quita un poco, vamos que es acumulable el efecto. Sobre todo la memoria a corto plazo. Pero bueno, que saliera bien parado de los test, es una buena noticia. Y me preocupa porque si tengo que hacer algún curso, como el de carretillero, es algo que afectara mi rendimiento igual que si no me puedo quedar quieto, o si me dan esos temblores en las manos y hacen imposible el escribir. Incógnitas  que solo se despejaran con el paso de los meses.

Por eso me siento tan contento de cómo discurrió la mañana. Solo falta la tarde y el entrenamiento. La verdad es que es un poco pronto para decirlo pero el Judo una vez más me está ayudando. Y cuando escribo Judo, debe leerse, como un todo conformado por muchas cosas, entre otras: El Maestro, todos los cinturones negros, los compañeros de años y los nuevos, los aspirantes que ni saben quién soy y el tatami con sus reglas claras. Me costó decidirme a volver, retomar siempre es cuesta arriba, además no quería encarar salir de casa lunes, miércoles y viernes de casa ni atado. Bueno, supere esos inconvenientes porque necesitaba entrenar, hacer Judo, estar con esa Familia, entre ellos. Necesitaba de alguna manera agarrarme a algo que conozco, que entiendo, que se cómo funciona y como funciono yo en ese marco. Quedan pocas cosas así, en las que puedas confiar tan ciegamente, un entorno en donde las personas son buenas e intentan serlo, en beneficio del colectivo primero y en el individual secundariamente. ¿Raro verdad? Pues eso era lo que necesitaba y, ¿saben lo mejor? , ahí estaba mi lugar esperándome y ellos, para saludarme y abrazarme, dándome la bienvenida.

La Doctora quiere que me despreocupe de todo, de mañana y pasado ,de ayer, de hoy, que haga actividad física, que salga, por supuesto, de casa, que retome las actividades de siempre, quiere en definitiva que haga vida normal pero con unos pequeños ajustes; y yo pensé que en el Judo estaban las respuestas a esos requerimientos. Solo llevo tres semanas de reenganche, que van razonablemente bien, me duele un poco todo que es lo más normal y no entreno a tope porque no me da la nafta.

Hoy vuelvo a constatar que en las crisis personales que he vivido, el Judo ha sido respuesta y salida a las mismas. Esta vez no tiene porque ser diferente.

 

viernes, 26 de octubre de 2012

Redes


Llevo un rato observando al cursor titilar mientras intento ordenar mis ideas y decidir por dónde empezar, cosa que está costando sobremanera, sin razón aparente.

Quería parar un ratito en las Redes. En la gran red de redes: Internet, pero también en las de nuevo cuño: las sociales. Y se estarán preguntando qué me pasa, a que es debido ese interés repentino, bueno, es fácil: ¡Son sumamente peligrosas! Nuestras ideas al desnudo, pero en manos de quienes, de repente, no deben tenerlas.

Todas engañosamente fáciles de usar y manipular, cuando, es extremadamente difícil para un usuario como yo, evitar meter la pata, por desconocimiento.

Si para mi, y  supongo que para otras tantas personas, resulta complicado no revelar datos, que no queremos que salgan a la luz, cuanto más para los jóvenes que pululan por la red y las redes. Yo hoy no podría ayudar a mi hija a evitar meter la pata por ejemplo. Y es muy fácil, se puede dar con solo no estar prestando mucha atención en lo que se está haciendo.

Tenía abierta una red social y estaba en este blog buscando un par de sitios que me habían llamado la atención pero que todavía no había analizado más que por encima así que no quería recomendarlos a nadie solo añadirlos a mi lista e irlos revisando poco a poco, pues casi término recomendándoselos hasta el último conocido. Y me di cuenta de puro rebote, ahí fue cuando me di cuenta lo fácil que es meter la pata hasta el fondo.

Saberlo solo me hace estar más alerta aunque evidentemente mis conocimientos no son lo bastante extensos como para lidiar con este asunto y deberé plantearme seriamente estudiar, prepararme para cuando Luna acceda a internet y a las redes sociales.

 

 

viernes, 19 de octubre de 2012

Retornar.


Algo que jamás contemple y que todavía no lo hago, le está tocando, a gente de todos lados, que dada la situación de precariedad en que estamos en España, decide volver a su país de origen.

Los que no tienen hijos ni hipoteca lo tendrán relativamente fácil, será cuestión de decidirlo y punto, un poco como al venirse pero al revés, regresando. Ahora bien, todos los que tienen hijos e hipoteca, lo tienen bastante más complicado. Para empezar el piso es prácticamente invendible, habrá que negociar entregárselo al banco o en su defecto dejarlo alquilado y jugarte a que los inquilinos sean cumplidores y después están los hijos que dependiendo de la edad presentaran más o menos complicaciones. De acá para convencerlos de irse y allá, seguro, de adaptación.

La mayoría se vuelve con lo puesto, así como cuando se vino, una situación para nada agradable de vivir, mucho menos de repetir. En origen se tiene a la familia y a los amigos, que son red de contención seguro, eso es una diferencia sustancial sin ninguna duda, pero sigue pareciéndome durísimo el asunto.

Si volver por una cuestión de haber alcanzado los objetivos ya supone muchas veces un trauma no quiero ni imaginarme lo que supone hacerlo porque se han desvanecido todos los sueños.

 

 

martes, 16 de octubre de 2012

Sin Contrato.


¿Hay alguna razón para que tenga que trabajar sin tener un contrato? Yo entiendo que no. Por mas difícil que este el mundo laboral, la crisis y la coyuntura que de la suma de ambos se desprende. Aunque la alternativa es no tener un trabajo y ni miras de tenerlo;  pues como por todos es sabido, las cosas están mal.                  La animadversión viene de los años de ilegal, cuando era un sin  papeles y no quedaba otra que trabajar en negro porque no podía hacerlo de otra manera. En aquellos años soñaba con tenerlos para no tener que pasar por esa situación nunca más y hete aquí, que me veo en las mismas.

Como un mal sueño o una burla macabra; porque necesito trabajar para, como todos, pagar las cuentas.

Y el empresario. Pues va a lo suyo, ante la permisividad de la administración que está ausente, actúa como un pirata y se enriquece a costa de explotar a sus trabajadores todo lo que puede. Si se le escucha hablar te convence de que es un modelo y que en sus empresas todo se hace con arreglo a la ley. Algo que resulta estar muy alejado de la realidad como pude constatar personalmente.

No hay nada que hacer hasta que no se cambie el modelo y la administración actué con la firmeza que propone la legislación vigente o incluso endurecerla aun más pero si se queda en papel mojado no sirve de nada y estas cosas seguirán pasando.

Para que se hagan una idea, en ese lugar lleva trabajando sin contrato, ocho años una persona y un último detalle: lleva ganando lo mismo desde que entro.

viernes, 12 de octubre de 2012

Pallets


Tengo un amigo que es muy partidario de reciclar, tanto que se ha hecho una mesa ratona con dicho material y alguna cosita más.

Pero hay gente que llega mucho más lejos y hace casas con pallets, de diferentes tipos y tamaños, las casa digo. Y me parece sumamente interesante el hecho de que haya personas así, que piensen en como abaratar los costes al límite usando materiales que estén a la alcance de la mano, y que no tienen apenas valor o no se lo damos.

Pero además son tan osados que ven posibilidades donde pocos más consiguen ver algo útil y la mayoría solo ve trozos de madera clavados entre sí carentes de valor alguno ni utilidad.

Lo mejor de todo es que se tienen que haber pasado unas cuantas horas, probablemente más de una persona, pensando y considerando materiales ,desechándolos por carecer de cierta cualidad hasta llegar a este y a partir del mismo elucubrar las casas hechas enteramente de pallets. Esa gente gasta mejor su tiempo que yo, la verdad, por más que yo difícilmente viera lo que ellos consiguieron ver en un montón de pallets.

Y para rematar lo sueltan en su página, diagramas incluidos para que cualquiera que tenga unas  mínimas nociones de construcción y una montaña de pallets pueda construir casas para sí o para quien la necesite, lo que les hace personas generosas al máximo, desprendidas.

En tiempos tan convulsos, donde no hay valores ni hay nada, donde el que aplasta a los demás es admirado, descubrir gente así me emociona.

Resultan personas que te hacen creer que un mundo mejor es posible a poco que nos apliquemos todo un poquito a ello.

 

domingo, 29 de abril de 2012

Menos tiempo para escribir


Me  he  quedado  sin  tiempo  para  sentarme  a  escribir  puesto  que  he  conseguido  trabajo.  Los  horarios  son  bastante  duros y  partidos  lo  que  hace  más  difícil  el  poder  disponer  de  tiempo  para  sentarse  en  la  computadora.  Seguiré  escribiendo siempre  que  pueda  y  colgare  lo  más  seguido  que  me  sea posible.

Como  se  imaginaran  tener  un  trabajo  era  una  prioridad  por  razones  obvias(hasta  ahora  las  cuentas  no  se  pagan  solas,  en  el  banco  tiene  que  haber  plata  o  las  cosas  se  complican  mucho),  y  en  esta  época  conseguir  un  trabajo  es  parecido  a  sacarse   la  lotería.

Así  que  he  sacado  la  lotería  y  por  eso  escribiré  menos  y  mas  espaciado.


sábado, 28 de abril de 2012

Falta de Tiempo.


¿Nunca  se  pararon  a  pensar  que  es  una  lástima  no  aprender  de ciertas  personas que  en  algunos  ámbitos  de nuestras  vidas  están,  pero  solo  por un  tiempo?  O  si  te  das  cuenta,  que  casi  es  peor,   saber  el  tiempo  exacto,  te  supone  como  una  losa  que  te  aplasta.                             No  me  refiero  a  ninguna  en  particular,  puede  ser  un  profe  de  la  universidad,  un   técnico  extranjero  que  viene  por  algún  tipo  de  intercambio  o  cosas  así.   Personas  que  entran  a  tu  vida  por  distintas  circunstancias.                                                                                    Y  la  certeza  de  que  no  te  dará  el  tiempo  también  pesa,  se  conjuga  con  la  losa.   De  todas  maneras  intentas  aprender  todo  lo  que  puedas,  exprimir  el  tiempo  del  que  dispones  para  intentar  por  todos  los  medios  arrancarle  un  poco  más de  lo que  te  tocaría  en  circunstancias  normales.

Eso  ando  pensando  en  estos  días  y  en  otra  cosa:  todas  las  veces  que,  seguro,  ni  me  percate,  de  que,  determinada  persona  tenía  mucho  que  enseñarme  y  no  estaría  ahí  para  hacerlo  mucho tiempo.  Esa  especie  de  ceguera  que  nos  acompaña  durante  muchos  años  en los  que  no  somos  capaces  de  ver  nada,  algunos  la  sufren  toda  la  vida  y  otros,  como  es  mi  caso,  gran  parte  de  la  misma.

Siempre  es  el  tiempo  o  mejor  dicho  la  falta  del   mismo.  Consciente  o  inconscientemente,  nos  demos  cuenta  o  no  de  que  hay  alguien  cerca  que  tiene  mucho  que  enseñarnos o  no  nos  imaginemos  siquiera  que  eso  es  así,  la  falta  de  tiempo  determina  todo.  Porque  limita  a  un  periodo  preestablecido,  el  cual  probablemente desconocemos,  la  interacción  que  tendremos  con  esas  personas  señaladas.

También  es  verdad  que  en  ocasiones  ni  nos  lo  planteamos,  probablemente  como  un  mecanismo  de  defensa.                                                                                                                                     En  eso  ando  pensando  en  estos  días.

lunes, 23 de abril de 2012

Lagrimita.




Tengo  amigos  que  conocí  acá,  que  retornan  y  le  respondía  un  correo  electrónico  a  uno  de  ellos,  que  de  tanto  extrañar  esto  es  una  lagrima  viva.  Extraño  a  mi  familia,  a  un  estilo  de  vida,  a unas  calles,  a  un  montón  de  gente;  a  ciertos  códigos,  que  pueden  parecer  brutales,  pero  funcionan.  Lo  dicho  había  mucho  que  extrañar  ya  de  por    sin  que  ahora  algunas  de  las  personas  que  trato  acá  vengan  y  te digan:  me  vuelvo.  Así  sin  anestesia, sin  preaviso  por  más  que  en  algunos  casos  te  lo  fueras  viendo  venir.

Es  una  lágrima  agridulce.  Por  un  lado  te  duele  que  se  vayan  y  por  otro  sabes  que  es  lo  indicado  y  que  vuelven  al  redil,  que  estarán  con  sus  familias  y  amigos  que  dejaran  de  extrañar  tanto.

¡Pero  no  es  así!  Resulta,  que  ahora,  ellos también  extrañan  a  las  personas  que  conocieran  acá  y  venga  la  lagrimita. 

Como  colofón  resulta  que  lloramos  todos,  acá  y  en  el  terruño.  Nosotros  por  ellos  y  ellos  por  nosotros.  En  un  extrañar  doloroso,  por  persistente.






sábado, 21 de abril de 2012

Cosas que pasan.




Algunas  cosas   pasan  solo  porque  si,  porque  de  eso  se  trata  la  vida;  unas  pocas  son  las  que  realmente  hacen  la  diferencia,  el  asunto  está  en  diferenciarlas,  que  es  lo  difícil.  Podes  tener  el  mejor  plan  para  el  futuro  y  venirse  abajo,  por  diferentes  circunstancias  pero  se  derrumba.  O  no  tener  absolutamente  nada  previsto  y  te  sale  bien,  cosas  por  el estilo. Te  podes  pasar  un  montón  de  tiempo  evitando  hacer  algo  hasta  que  las  circunstancias  cambian,  pasa  algo,  y  no  te  queda  más  remedio  que  hacer  aquello  que  querías  evitar.

Y en  esa  línea  están  las  personas que  por  que  les  han  pasado  determinadas  cosas, piensan  en  alternativas,  que  de  otra manera,  no  les  pasarían  por  la  cabeza.                      Ideas  en  suma  que  nacen  a  raíz  de  personas  que  en  una  situación  inesperada  y  generalmente  adversa  se  ponen  a  pensar  y  llegan  a  esas  ideas  tan  revolucionarias.    Pero  también  es  interesante  comparar  a  dos  personas  que  les  pasan  las  mismas  cosas  y  están  en  la  misma  situación,  cómo  reaccionan  de  distinta  manera.

Las  cosas  pasan,  generalmente  las  más  inesperadas,  las  menos  pensadas,  las  que  nunca  te  imaginaste  que  pasarían.  Además  tienen  la  característica  de  hacerlo  cuando  menos  lo  esperas,  vamos  que  te  agarran  desprevenido,  no  tenes  tiempo  de  agarrarte  antes  de  que  lleguen  por  eso  cuando  lo  hacen  te  encuentran  desprevenido.

Uno  pensaría  que  con  el  tiempo  va  aprendiendo  a  evitar  que pasen  cosas  pero  no,  porque  estas  tienen  un  ritmo  propio,  independiente,  totalmente  ajeno  a  nosotros.            Siempre  tienen  consecuencias, dejan  secuelas,  y  no  hay  un  antídoto  para  evitarlas,  las  cosas  pasan.

No  hay  trucos  ni  formulas  para  hacerles  frente, ni  forma  de  prevenirlas  y  una  vez  ocurren  hay  que  buscarle  la  vuelta  para  seguir  adelante  con  la  vida,  sabiendo  que  las  cosas  pasan  y  que  no  hay  nada  que  hacer  al  respecto.

lunes, 9 de abril de 2012

Pobre Vida.


 Empezar  es  lo  difícil.  O  eso  le  parecía  a  el  mientras se  alejaba  de  su  cuarta  víctima.  Caminaba tranquilo  saboreando  los  olores  de  la noche,  escuchando  los  ruidos  típicos  de  esas  horas  en  las que  el trafico  ha  disminuido  al  punto  de  casi  desaparecer.                                            Sabia  porque  las  mataba,  para  no  dejar  testigos, pero  ignoraba  porque  las  violaba.

En  el  centro  de  la  ciudad  el sargento  que  llevaba  el caso  de  las  mujeres  violadas  y  asesinadas  ignoraba  el  último  crimen.  No  tenían  ninguna  pista  del  asesino,  en  los  escenarios  no  quedaba  nunca  nada  que  valiera  como  prueba  o  diera  una idea  de  a  quien  perseguían.  Era  muy  frustrante,  sumamente  frustrante.  A  punto de  jubilarse  le  aparecía   un  caso  así,  tan  brutal.  Tan  fuera  del  común  denominador.  En  los  archivos  aparecía  una  época   donde  estos  crímenes  eran  moneda  corriente  pero  hacia  mucho  tiempo  de  eso,  tanto  que  nadie  los  recordaba.  No  había razón  para  ocultárselo  a   la gente  y  no  lo  habían  hecho, lo que ahora lamentaba  dado  la inquietud que  había  generado sobre  las  mujeres  y  la  población  en  general.

El  Violador  siguió  paseando  hasta  llegar  a  su  casa  donde  vivía   solo.  Un  pequeño  apartamento  austero  donde  no  había  ni  fotos  ni  recuerdos,  un  lugar  funcional.  Se  dio  una ducha  para  sacarse  el  sudor  y  se  tumbo  en el  sofá  a  mirar  el techo  y  rememorar  su  último  delito.  En  unos  días  debía  cambiar  de  ciudad,  no  era  aconsejable  tentar  a  la  suerte  y  con  esa  idea  se  durmió.


jueves, 5 de abril de 2012

Primavera.


Hoy baje al parque con Luna, al  llegar note que los pájaros estaban alborotados, todos cantaban. Los arboles tenían brotes  nuevos y montones de hojitas. Además ayer  llovió, el agua  que tanto nos molesta nosotros, que nos supone un incordio, para los animales y las plantas es vida sencillamente.                                                                                                                          Como  la  de  anoche  era  la primera  lluvia  en  mucho tiempo los pájaros cantan con alegría agradecidos por tal circunstancia. Conformaban un coro en toda regla, no destacaba ningún canto y todos lo hacían con ganas.

Desconozco  a la mayoría de los pájaros pero creo que estaban todos los que viven en la ciudad  e  incluso  a  la  sinfonía  se unía algún canto foráneo como es el de los loros.

Hoy he constatado en el parque que estamos en primavera.

miércoles, 4 de abril de 2012

El Bicho


El bicho  subió por la pared rápido dejando un rastro baboso detrás y se escondió entre las sombras quedando escondido de las miradas. Pensó que no le habían dado un cuerpo que le facilitase la tarea encomendada, lo que no dejaba de ser una autentica mierda. También es cierto que podía ser peor pero no acertaba a imaginar cómo. Para complicar todo por los alrededores había un autóctono que no parecía muy amigable, lo que le faltaba al bicho, toparse con un cazador siendo una alimaña chica y con pocas armas a mano para defenderse. Ya puestos ni manos propiamente dichas tenía. Una calamidad.                                                                    Se movió sigiloso por la oscuridad intentando no quedar expuesto en ningún momento consciente de que un paso en falso le costaría caro. Cuando regresara plantearía que esas coberturas fueran descartadas por inadecuadas amen de peligrosas para los que arriesgaban  el pellejo  viniendo a la tierra donde todos sabían sus habitantes eran de todo menos pacíficos. Ahora tocaba cruzar un trozo descubierto donde se vería seriamente expuesto, no le gustaba la idea nada pero había que hacerlo así que juntando ánimos empezó a moverse lentamente, con sigilo, pero no tuvo suerte.

El autóctono le había estado asechando y le mato de una certera pedrada en la cabeza que le hizo palmear alegre.           

lunes, 2 de abril de 2012

La siesta.




Era de obligado cumplimiento en las horas de calor más tórrido del verano. Eso era lo que decían nuestros padres que no podían evitar que nos levantáramos y dedicáramos a jugar lo más silenciosamente posible, para evitar que nos descubrieran y nos mandaran para la cama.  Lo que más nos entretenía era cazar pájaros con un trampero. Con un hilo largo y resistente, un palo y un cajón ya teníamos el artilugio preparado, solo faltaba un poco de maíz o pan duro como reclamo, para los pájaros.

Después de preparar todo había que armarse de paciencia y esperar que algún plumífero incauto se metiera debajo del cajón, momento en el que había que tirar fuerte del hilo y si se coordinaba todo bien, el pájaro quedaba en el cajón. Con la presa en el cajón venia la parte más delicada del proceso que era agarrarle sin que se volara. La dificultad viene dada por el hecho de que hay que levantar una poco el cajón para agarrarle y se suelen volar por ese sitio la mayoría de las veces. Exacto,  nos hacíamos con el pájaro prácticamente nunca lo que no nos quitaba entusiasmo ni le dedicábamos menos horas por eso.

Con el cajón el problema es que pocas veces se atrapaba al pájaro, si encima le sumamos que hacerse con uno era harto difícil, el entretenimiento se hacia un poco menos interesante de lo debido, cuestión que fue resuelta cambiando el cajón por un marco con tela para mosquitos.  Ahora sí que caían como moscas aunque era más difícil agarrarles  si no querías romper la tela que era de plástico y muy dada  a romperse. No agarrábamos a ninguno, todos se escapaban pero no sin antes haber sido atrapados y eso era recompensa suficiente y mil veces mejor que dormir la siesta.

jueves, 29 de marzo de 2012

Juegos.




Periódicamente sale a la palestra el tema de lo peligroso que resultan algunos juegos y como los niños se pueden lastimar. Invariablemente recuerdo mi niñez y sonrió embobado porque aquellos sí que eran juegos, súper peligrosos algunos, claro que sí.

En el barrio varios niños teníamos caballos por lo que jugar a Indios y Vaqueros tomaba dimensiones épicas.

Nos enredábamos en simulacros de combate en lo que solo faltaban los cuchillos y las armas, lo demás estaba todo: arcos y flechas caseros y hermosas lanzas. Vernos pasar chillando persiguiéndonos debió ser todo un espectáculo, caerse o rodar al galope tendido era un peligro cierto y de tanto en tanto pasaba con las consabidas risotadas de los contrarios.       Uno de los objetivos del juego era descabalgar al otro. Resultaba del todo improbable que cayeras de pie, aterrizabas como podías te parabas lo más rápido que pudieras y salías corriendo a guarecerte porque los contrarios te perseguían con los caballos. En ocasiones valía la pena hacerte el lesionado, fingir que estas muy magullado pero había que hacerlo bien porque si te pillaban lo pasabas mal, dejabas de ser un herido y pasabas a ser enemigo nuevamente.  Y más te valía correr rápido y ponerte a cubierto.                                                                                                                                                          Algunas madres tenían la costumbre de salir a llamar a sus retoños obviando que estaban en medio de una escaramuza bastante complicada o ignorándolo lisa y llanamente con lo que provocaban que alguno se despistara y fuera desmontado de un certero lanzazo. La madre gritaba indignada por su revolcado retoño ante las risotadas del resto que disfrutaban doblemente. Por el derribo y por la indignación de la madre que se enfurecía mas.

Era un juego lleno de peligros en los que nunca se lastimo nadie más allá de algunos rasguños, pasamos tardes espectaculares ululando y galopando por el barrio, desmontando o siendo desmontados a puro chuzazo, aprendiendo de verdad a andar a caballo. Divirtiéndonos en una palabra.

sábado, 24 de marzo de 2012

Asalto.




Con el asunto de publicar las cosas en el blog se me complica mantener la vida domestica a salvo de la ficción, no puedo  hacerlo en verdad.

El pobre alienígena que me asustaba durmiendo en mi ropero ha sido reducido violentamente por la señora de la casa que ya estaba exasperada hace tiempo con el montón de ropa que crece fuera del ropero y ante la posibilidad de no solo darle una explicación sino además acabar de raíz con el problema, tomo por asalto el ropero.

No duro treinta horas el asedio, apenas cinco minutos. Ignoro que ha sido del alienígena ni donde para el pobre desgraciado todo ocurrió mientras estaba en el supermercado, para cuando volví el ropero estaba abierto de par en par y evidentemente ahí solo había ropa.

Ahora tengo insomnio: extraño la luz verde. Y me quede sin excusas para guardar en el ropero la ropa.

La conclusión obvia es que tengo que tener mucho cuidado con lo que escribo porque repercute en mi vida y no siempre positivamente, como ha sido en este caso en el que si bien ya no tengo miedo ahora tengo insomnio y que guardar la ropa.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Un Alienígena.


Un alienígena ha bajado desde vaya  a saber uno donde y se ha escondido en mi ropero. Lo sé porque le escucho haciendo ruidos por la noche y se ve una extraña luz verde. Tan convencido estoy que no abro el ropero para nada, no saco ropa ni la meto, uso la que está afuera y me voy arreglando como puedo.                                                                                                                           El problema es a quien llamo para decírselo y que me crea; he descartado a la Policía y a los Bomberos, porque sé que parece algo muy fantástico e increíble. Imagino las sonrisas al escucharme contarles mi problema, también las de quienes me están leyendo. Nunca hice un curso de trato y aproximación a seres vivos de otros planetas. Muy grande no parece que sea, si cabe dentro del ropero, pero eso no dice nada sobre su peligrosidad por no hablar del posible armamento que pueda tener consigo.  Esta situación no puede seguir así debo hacer algo pero no me animo, estoy asustado. Ignorarlo tampoco parece que sea lo adecuado, algo debo hacer.

Después de pensarlo mucho me he decidido a contártelo, habrá quien no me crea pero seguro que por lo menos alguno de ustedes tendrá la duda y se acercara a mi casa a mirar en mi ropero.

¡Socorro!

domingo, 18 de marzo de 2012

Sapos.


Cuando llovía mucho el barrio se inundaba. Como el agua quedaba estancada durante muchos meses aparecían los sapos y las ranas y más tarde los renacuajos en grandes números. Cazar sobre todo a los sapos, más lentos que las ranas, era una diversión para después de la escuela.

Cada tarde los niños de barrio armados de un artilugio nos dedicábamos a perseguir a nuestras presas durante las horas que quedaban de sol. No éramos ecologistas en aquella época y sapo que caía en nuestras manos sapo que era abatido. Se podría pensar que así no había manera de que salieran renacuajos pero la verdad es que se infestaba.

Otros con más inventiva se fabricaban arcos y flechas e intentaban atrapar sapos a puro flechazo. Cada uno consideraba a su sistema el mejor y competíamos para ver quién era el cazador más prolífico. La competencia era despiadada y  pagaban el pato los pobres sapos que se veían diezmados tarde a tarde por la horda de niños que al salir de la escuela tenían unas ganas terribles de hacer cosas divertidas. ¿Y que puede ser más divertido que meterse en unos terrenos inundados a cazar sapos? Sobre todo después de haber estado encerrado en la escuela, que era tan aburrida. Nada.

sábado, 17 de marzo de 2012

Hámster o Ratón


Se escapa un hámster en casa, lo buscamos pero sin resultado y al final lo damos por perdido. La zona donde estaba la casa era muy agreste y era normal tener que luchar contra ratones bastante seguido, ratas casi nunca se veían.

En poco tiempo empezaron a darse plagas de ratones cada vez mas seguidas, y eran animales manchados con lo que se concluyo que lo que se había escapado era un ratón, no un hámster. Y que se había cruzado con los silvestres y que esa era la razón de que hubiera tantos.

La vieja puso el grito en el cielo, se había acabado las mascotas, ¡todas!

Hubo que prometerle que solo las que ya teníamos y ninguna mas. Quería evitar a toda costa una verdadera plaga de roedores. Le pareció bien conservar las mascotas que estaban en casa pero se mantuvo firme en cuanto a cualquier tipo de roedor.

Les declaro la guerra a los ratones y les llevo a una  presencia testimonial por lo menos en la casa, fue cruel y sin dar ni pedir cuartel, se usaron trampas y distintos venenos. Lo que puso en peligro algunas de las mascotas que eran aceptadas.

Nosotros intentamos con el tiempo introducir roedores como mascota pero siguieron vetados para siempre. Se mantuvo firme e inevitablemente sacaba a colación la plaga de ratones manchados para escudarse y reforzar su negativa a permitirnos tenerlos.

jueves, 15 de marzo de 2012

¿Que queda cuando pasa la tormenta?


Dependerá de la magnitud de la misma, sin ninguna duda. Y de donde te agarre, no es lo mismo afuera que en un refugio. Pero aunque te salves puede que ya no te queden bienes materiales o te queden pocos ¿Y si la tormenta fuera de otro tipo? Digamos  existencial.  El problema ahora es que no tenes refugio donde ampararte para sobrellevarla, estas a la intemperie si o si, o sea que te mojaras y tiritaras fijo.

Alguien me quiere convencer de que son necesarias, incluso hasta benignas, le he remitido a los damnificados haber que opinan. Por no mandarle a la mierda que es lo que quería hacer, se aprende con los años a ser un poco más reflexivo y tener más ironía, recurrir menos al insulto como terapia. En fin, que para esta persona muy allegada las tormentas son algo que tiene que pasar para hacernos reflexionar y probablemente encarar los cambios que eran necesarios en nuestras vidas, que de otra manera no habríamos hecho.

Sigo sin verlo así, una tormenta del tipo que seas es eso: una tormenta. Te afecta más o menos, incluso te mata junto con un montón de personas, dependiendo de que tanto te quite. Si es la vida te lo ha quitado todo, sin remedio.

Pero puede ser que no mueras pero quedes con muchas dudas, sobre ti mismo y tus capacidades, que te atenazan, te constriñen, te llevan al quietismo.

Cuando pasa la tormenta solo quedan escombros de lo que fue tu vida. Lo otro no fueron tormentas fueron alguna otra cosa, tormenta es la que te deja titiritando y rodeado de escombros, esa si es una tormenta.